Trabajo colaborativo



El trabajo colaborativo es aquel en el cual un grupo de personas intervienen aportando sus ideas y conocimientos con el objetivo de lograr una meta común. 

Se diferencia, sin embargo, del trabajo en equipo en que lo que se persigue en el trabajo colaborativo es la producción de conocimientos, y no tanto la optimizan de resultados. Enseñanza y de realización de la actividad laboral basada en la creencia que el aprendizaje y la actividad laboral se incrementa cuando se desarrollan destrezas cooperativas para aprender y solucionar los problemas y acciones educativas y laborales en las cuales nos vemos inmersos. 

Sus dinámicas de trabajo, además, se diferencian fundamentalmente en que en el trabajo colaborativo figuras como la del líder o coordinador surgen espontáneamente, y no están rígidamente definidas. 

En este sentido, es una forma de trabajo más flexible que permite lograr resultados diferentes (no necesariamente mejores) que el trabajo en equipo.



Característica de trabajo colaborativo.


1. Colaboración horizontal: Los miembros del equipo colaboran entre sí, sin la mediación de un jefe o coordinador. Lo hacen voluntariamente, en tiempo y forma. 




2. Motiva la generación de ideas para proporcionar soluciones: cuando los grupos se reúnen en un entorno de igualdad y donde todas las opciones son valoradas, sus miembros son motivados a aportar ideas. De este modo, se ‘unen cabezas’ para ofrecer diferentes perspectivas y experiencias para resolver problemas comunes. 




3. Genera un fuerte sentido de propósito: los miembros del equipo valoran el trabajar juntos. Siempre se genera una razón para trabajar juntos y beneficiar a la compañía en su conjunto.




4. Permite la participación equitativa: una vez que se inicia una sesión de trabajo colaborativo, los gerentes deben entender que ‘los títulos y cargos se deben quedar en la puerta’. Es la única forma de generar un sentido de informalidad y lograr desbloquear los patrones jerárquicos para la generación libre de ideas. 




5. Permite la planificación de mega proyectos virtuales educativos o empresariales: un ejemplo de esta característica son las wikis. En estos espacios colaborativos, sus miembros publican contenidos de forma anónima.




Ventajas de trabajo colaborativo. 

1. Fomenta el intercambio de ideas. 

Muchas veces estamos tan absortos en nuestras ideas que no somos capaces de ver más allá de nuestra propia percepción de las cosas. Permitir que cada miembro del equipo sea libre para exponer sus ideas, da paso al intercambio de estas y por consiguiente, al surgimiento de nuevas propuestas con las que alcanzar los principales objetivos. 

2. Promueve la innovación.

La creatividad y la innovación dependen, en gran parte, del entorno de trabajo. Generar ambientes colaborativos que fomenten la confianza del equipo y logren que el feedback y la retroalimentación formen parte del juego, dará lugar a nuevas propuestas originales e innovadoras. 

3. Mejora la comunicación.

Uno de los pilares sobre los que se sustenta el trabajo colaborativo es la comunicación. Intercambiar propuestas, ideas y trabajos para generar un conocimiento común es el resultado de la comunicación entre los miembros del equipo y una de las claves para alcanzar los objetivos marcados. 

4. Aumenta la productividad.

Coordinar a un equipo de trabajo no siempre es fácil, requiere de mucha conexión e interés por parte de los miembros para alcanzar los resultados esperados. Por este motivo, es muy importante priorizar las tareas y poner el foco en los principales objetivos, aspectos clave que mejorarán la productividad en la organización. 

5. Optimización de los recursos. 

Sobre todo, en el factor humano. La unión entre equipos de diferentes áreas y sectores, permite complementar los puntos fuertes y débiles entre las personas que forman el equipo. De esta forma se logra que la labor de cada uno esté optimizada al máximo. Además, el trabajo de coordinación de cualquier proyecto colaborativo permite que se puedan realizar varias tareas y proyectos al mismo tiempo. 

6. Se alcanzan metas compartidas.

Los resultados alcanzados en cualquier trabajo colaborativo son fruto del compromiso de todos los miembros del equipo. Todos ellos sienten las nuevas ideas como suyas, por eso para llegar hasta ellas han tenido que remar todos en la misma dirección. 

7. Intercambio de conocimientos.

Como decíamos anteriormente, una de las claves del trabajo colaborativo es la posibilidad de aprender del otro. Esto no significa únicamente aprender del que, a priori, es más experto en un tema concreto o tiene más experiencia en el área si no también aprender de las opiniones que puedan tener el resto de miembros del equipo o del análisis que puede surgir de una idea u opinión concreta. 

8. Potencia el valor de los resultados obtenidos. 

Dado que el resultado de las ideas es fruto del trabajo coordinado entre los miembros de un equipo, el valor que se les da a estas es mayor ya que todos las sienten parte de ellos mismos y por tanto, su proyección al exterior para aquellos que le han dado forma supone un plus de calidad. 

9. Reduce los errores.

Dado que la comunicación es constante y el proceso es transparente para todos los que conforman el equipo, el trabajo colaborativo también permite reducir errores, así como solventar los problemas que puedan surgir de manera más rápida. 

10. Promueve valores.

Cualquier proceso colaborativo lleva implícitos valores como la solidaridad, la cooperación, el trabajo en equipo, la empatía o el respeto tanto por las opiniones de los otros miembros del equipo como por las tuyas propias. 

Trabajar de manera colaborativa puede implicar a los miembros de una organización, pero también a otras organizaciones o sectores que nada tienen que ver con el tuyo. La visión y percepción de cada uno sobre un mismo tema puede enriquecer los resultados obtenidos y lograr que las metas alcanzadas sean mayores de las esperadas.



Desventajas de trabajo colaborativo.

Diferentes ritmos de trabajo: Cada miembro trabaja a una velocidad y gestiona el tiempo de manera diferente, esto puede afectar al proyecto por la gran interdependencia que hay entre ellos. 


Formación: La aplicación del trabajo colaborativo conlleva la utilización de nuevas herramientas de trabajo y de comunicación, que requerirán formación. Suelen ser complejas al principio, pero luego son sencillas de utilizar. 


Espacio y recursos disponibles: Algunas plataformas tienen ciertas limitaciones, como el espacio o el acceso a ciertos recursos. 


Conflictos: Se adoptará una forma de trabajo común. Esto puede generar conflictos por los distintos estilos de trabajo. 


Búsqueda del liderazgo: Se juntarán diferentes personalidades y algunas de ellas pueden buscar liderar el grupo, lo que puede generar cierta tensión. 


Búsqueda del consenso: La toma de decisiones puede ser complicada y puede ralentizar el proceso, sobre todo al inicio. Es necesario conocer los niveles de autonomía y que la comunicación funcione. 


Más restricciones: El trabajo colaborativo tiene que ser uniforme respecto al estilo y las formas, por lo que habrá más restricciones individuales entre lo que se puede y lo que no se puede hacer. 
Fracaso de la colaboración: Si la colaboración no es un éxito supondrá un malgasto de recursos y perjudicará a la organización. 


Miedo a ser criticados: Las personas tímidas o bajas de autoestima pueden tener miedo a lo que otros opinen de su trabajo. 


Ejemplo de trabajo colaborativo.

El mejor ejemplo de trabajo colaborativo es el de los diferentes proyectos de software libre y de código abierto que cientos de programadores de todo el planeta han desarrollado, trabajando en comunidad aún encontrándose a miles de kilómetros unos de otros. Gracias a su altruista trabajo hoy en día existen multitud de programas que hacen que todos podamos realizar multitud de tareas, algunas bastante complejas, utilizando un ordenador, sin tener que pagar un coste económico por ello. 

Por supuesto, esto no implica que, todo aquel que lo desee, pueda hacer la aportación que considere, a modo de donación. Muchas veces ese dinero es reinvertido para poder costear los gastos de servidores y otros elementos necesarios en el desarrollo de software, y de esta manera poder seguir ofreciendo nuevos productos a toda la ciudadanía, de una forma totalmente libre y altruista. 

En este tipo de trabajos entran ejemplos tan conocidos como Wikipedia, una enciclopedia global en la que cualquiera puede convertirse en editor y aportar su conocimiento, siempre con unas fuentes debidamente referenciadas. Actualmente es una de las principales fuentes de conocimiento a nivel mundial, e incluso puede ser descargada en un pendrive (lógicamente hasta el punto en el que esté editada en ese momento) para llevarla a lugares sin conexión a internet y de esa forma proporcionar acceso una rica fuente de saber. 

También es muy popular Linux, así como sus diferentes variantes. Se trata de un sistema operativo de código abierto que rompe con las limitaciones de los clásicos Windows o macOS, y en el que todos pueden aportar su técnica para seguir mejorándolo cada día, ofreciendo así una alternativa gratuita para toda persona que decida instalarlo en su ordenador. 

Existen programas también como Libre Office u Open Office, que aportan las mismas funcionalidades que los del paquete Office, de Microsoft, con la diferencia de que los primeros no tienen ningún coste y cualquiera puede descargarlos e instalarlos sin el más mínimo problema. Al ser compatible con los programas clásicos de Word, Excel, PowerPoint y demás, muchos usuarios deciden optar por esta alternativa para crear y abrir sus documentos.


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